El amor siempre dio vueltas en su vida. Para él, el amor era sólo un abstracto, un reloj sin agujas marcando un tiempo que nunca pudo ser, el más intangible y frío sentimiento elocuente del ser humano.No conocía lo que era el amor, lo tenía encerrado en una caja muy dentro de sí.Hasta que un día lo conoció, se enamoró del amor, y hasta amó al amor. Su vida era el amor, y todo gracias a ella, la dueña de las llaves de esa abrumadora caja, que lo tenía encerrado en sí, poniendo límites a su vida, a su corazón, agradeciéndole haberle echo sentir el más puro amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario